lunes, 17 de noviembre de 2014

Eran multitud

Luisa R. Novelúa

Empezó a pensar en un nuevo teorema que calculase la energía necesaria para atraer un cuerpo que se aleja. Las matemáticas nunca habían sido su fuerte, pero con motivación podría superar cualquier carencia.

Fue así, con mucha perseverancia, cómo aplicó el principio de Arquímedes sin derramar una sola gota de agua de la bañera para que todo pareciese un accidente. Y aunque a Pitágoras le agradecía la facilidad con la que había accedido a la vivienda del vecino por una de las ventanas, María debería saber, después de tantos años juntos, que a él nunca le habían gustado los triángulos.

27 comentarios:

  1. Buen intento, Luisa. A seguir, que esto no para ;-)

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  2. La ciencia siempre ha resuelto infinidad de problemas, como en tu relato. Enhorabuena Luisa.

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    1. ¡Qué seríamos sin la ciencia! Tanto para lo bueno como para lo malo. Gracias, Rafa. Un abrazo.

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  3. Muy bueno Luisa. Te leo en forma, y cada vez mas cerca... de la radio.

    Saludos

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  4. Luisa, muy buen relato. Me ha gustado mucho.

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  5. Enhorabuena Luisa. Muy buen micro. Felicidades.
    Besicos muchos.

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  6. Muy simpático. Mejora según se va avanzando.
    Felicidades

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  7. Cuando un cateto se lía con una hipotenusa, se producen cuernos equilateros seguros.

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    1. Muchas gracias, por la visita, Héctor. Los triángulos pueden ser muy peligrosos, y no solo por las aristas. Besosss

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  9. Que las letras las manejas bien es un axioma. Pero por si cabe alguna duda lo demuestras matemáticamente.
    Besotes.

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  10. Es que hay triángulos y triángulos, y entre ellos, muy pocos son los equiláteros, je je.

    Besos Luisa.

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  11. Pues pasa por despojo porque ya no hay más remedio pero todas las veces que lo he leído me ha dado la impresión que se ha caído de la caja de los finalistas. Muy bueno. Me ha encantado. Ánimo que seguro que has andado cerca. Un abrazo. :)

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    1. Me alegra mucho que te haya gustado. Muchas gracias, Juan Antonio. Un abrazo.

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  12. Ingenioso, compi, jo, me ha encantado, un perfecto finalista . Te escucho en la Ser en breve ¿eh?. Un beso tremendo, triangulando.

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  13. El triángulo es una figura indeformable. Un cuadrado o un rectángulo pueden convertirse fácilmente en un paralelogramo, pero el triángulo siempre conserva su forma. Paradójicamente, los triángulos amorosos varían con facilidad.
    Besos

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    1. Sí, los triángulos amorosos pueden pasar de equiláteros a isósceles o escalenos sin previo aviso.
      Carl, muchas gracias por la visita. Besos.

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  14. Título de la película: las matemáticas peligrosas!
    Desde Göteborg con ❤️

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    1. ¡Vaya que si pueden ser peligrosas! Y qué ilusión que se abra una "xanela" en Göteborg. Besos.

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