lunes, 2 de febrero de 2015

Sobre jefes

Luisa R. Novelúa

No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde, primer día de setiembre y víspera del viaje de Antía a Cancún. Aunque se empeñe, no es el momento idóneo para retomar contactos, ni para trabajar a pleno rendimiento o someternos a tormentas de ideas. No somos responsables de que nadie lo esté esperando ya en casa. Nosotras tenemos nuestra propia vida y necesitamos un periodo de adaptación. ¿A caso no ha oído hablar del síndrome postvacacional? Si está destrozado porque su exmujer acaba de casarse con su mejor amigo, que otro departamento se ocupe de hacerle entender que debe resignarse: cada cerebro tiene sus propias neuronas.


22 comentarios:

  1. La revolución de las neuronas, claro que sí, llamar antes de entrar. Me encanta la imagen que has elegido, por cierto, muy simbólica.

    Besos, Luisa.

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    1. Es que por más que nos empeñemos, si las neuronas se ponen protestonas, no hay nada que hacer, jejeje.
      La foto la hice desde el Naranco, con Oviedo de fondo. (¡me encanta Asturias!!)
      Miguel, un besazo.

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  2. Muy bueno y original Luísa y el final de premio. Felicidades.
    Besicos muchos.

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    1. Gracias por la visita y el comentario, Vicente. Un beso.

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  4. Hola, Luisa.

    Me uno al modo de pensar de tu protagonista. No soporto los lunes y menos si es de septiembre.
    Buena apuesta.
    Besos.

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    1. El primer día de vuelta de vacaciones suele ser complicado, para las neuronas, también. Besos, guapa.

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  5. Muy fresco y rápido, ellas siempre tienen razón. Un abrazo

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    1. No sé si la razón, pero sin ellas no tenemos mucho que hacer..jeje. Gracias, Lourdes. Un Abrazo.

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  6. la pesada y sólida piedra de los regresos sea de vacaciones o de un fin de semana aislado, bien retratado aunque además el personaje tiene un poco de más drama en su vida jeje.Abrazos y suerte

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    1. Si, el "jefe", además de ser un lunes por la tarde y primer día de vuelta de vacaciones, tiene otros "problemillas", jejeje. Gracias y un abrazo.

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  7. Muy buena la idea Luisa, fresca y original. El tan manido sindrome "post vacacional" tiene muchas aristas por lo que veo...

    Buen intento amiga. A por el próximo.

    Saludos.

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    1. Es que las neuronas también tienen derecho a sus vacaciones y periodos de adaptación, jejeje.
      Muchas gracias, Alfonso. Un abrazo.

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    1. A mí, particularmente, no me disgustan los lunes, pero...
      Héctor, gracias por la visita. Besos.

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  9. Me ha gustado mucho el razonamiento que has ido tejiendo y esa imagen del Jefe. Creo recordar haber tenido alguno que quería equiparar su dedicación a la mía, con la salvedad de que en su sueldo se la pagaban, y en el mío no. Muy bueno. Mucha suerte para el siguiente :)

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    1. Juan Antonio, al final todos somos "jefes", de una u otra manera. En este caso, el jefe quiere que sus neuronas trabajen a destajo para evadirse de otros problemas. Muchas gracias. Besos.

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  10. Sólo espero, después de leerte, Luisa, que no esté basado en un hecho real y tengas un jefe parecido al que cuentas. Me gusta el final "neuronal" con el que has cerrado la escena.
    Un abrazo fuerte y que la suerte te acompañe en esta semana. Beso.

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    1. Jajaja, no. La parte "autobiográfica" va más por las propias neuronas que, a veces, parece que se "amotinan" cuando queremos obligarlas a que se concentren en el trabajo el primer día de vuelta de vacaciones.
      Laura, muchas gracias por la visita. Un beso.

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  11. Te recuerdas esas angustias postvacacionales en las que te encuentras con todo el trabajo acumulado porque nadie ha sido capaz de hacerlo. Muy realista.

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    1. Desde luego, las angustias postvacacionales son muy reales. No hay mucha fantasía ahí, jejeje. Lorenzo, gracias por la visita. Un abrazo.

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