martes, 10 de junio de 2014

El sueño derrotado


Se ovilla sobre las baldosas frías y comienza a temblar, cada vez con sacudidas más fuertes. Gime, solloza, grita. La fina lluvia se transforma en aguacero y la mayoría de las personas que lo rodean salen corriendo en todas direcciones para refugiarse.

Las que se quedan lo cubren con una gabardina, improvisan un techo de paraguas, intentan consolarlo sin saber muy bien cómo, llaman a la policía, a la ambulancia, a los servicios sociales. Pero todo es en vano. No pueden devolverle los colores, los sabores, los olores, la alegría, ni tampoco achicar el océano que lo ahoga y le arrebata lo que más quiere.

21 comentarios:

  1. Me has dejado una sensación importante desazón. El relato está muy bien buscado para irte vaciando el optimismo y dejarte desamparado en cuanto intentes empatizar con lo que explicas. Es un relato que te golpea dentro. Enhorabuena. Suerte :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. José Antonio, me impresionó mucho la historia de un joven senegalés que desapareció en Lugo y estuvo vagando tres días por la provincia, perdido. Cuando lo encontró un vecino, dijo que tenía nostalgia del su país. Y pensé lo duro, lo triste que es arriesgar tu vida en una patera, o saltando una valla en la búsqueda de un sueño que puede transformarse en una pesadilla. Pero, por supuesto, el protagonista de la historia puede ser cualquier persona con sus sueños derrotados. Muchas gracias. Un abrazo

      Eliminar
  2. Lo interpreto como la descripción de una depresión aguda. Como dice Juan Antonio, desazonada me dejas...
    Suerte la próxima Luisa!
    ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, Pulga, la situación que vive el protagonista es desesperada. Gracias por comentar el micro. Besos.

      Eliminar
  3. Bien descrito, te deja con ganas de recibir un golpe más duro en el estómago aún.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Golpes que hacen ovillarte sobre baldosas frías o sobre uno mismo. Gracias, Lorenzo. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Bien ambientada la escena, y con ella nos revelas la dura vida de ese personaje que se ovilla en busca de sus sueños.
    Luisa, si te apetece darte una vuelta por mi blog yo estaría encantada de ofrecerte una taza de café pero tengo la máquina estropeada, de todas formas algo encontrarás que sea de tu agrado.
    Un abrazo desde Vigo.
    Puri

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, Puri. Ya me he pasado por tu casa para tomar ese café. Nos seguimos visitando. Bicos.

    ResponderEliminar
  6. Aunque explica a Juan Antonio, en qué se inspira el relato (una historia dura) deja las puertas abiertas a otras interpretaciones. Me gusta.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Beto, está totalmente en lo cierto. Esa es sólo una posibilidad. Hay muchos sueños y muchas formas de afrontar su "derrota". Algunas personas se creces; otros se hunde. Me alegro de que le guste. Saludos.

      Eliminar
  7. ¡Pobre hombre! Una vez, una poetisa me contó que una vez que tu obra (poema, relato, pon lo que quieras) ha sido leída por otro, en cierto modo deja de ser tuya y pasa a ser del lector. En este caso, tu senegalés se ha convertido en una suerte de náufrago universal.
    Felicidades Luisa.
    Carles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una gran verdad, el lector también es un creador de la obra. Sus experiencias, su sensibilidad, su bagaje cultural le harán que sea única e irrepetible. Cada autor, una obra. Un besazo, Carles.

      Eliminar
  8. Duele, Luisa, que imagen de derrota más tremenda. Muy bueno...mucho. Un beso enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay tantos dramas escondidos detrás de las frías cifras... Me alegro mucho de que te haya gustado. Un besazo, guapa.

      Eliminar
  9. Luisa, cuánto desencanto y dolor. Este microrrelato está en la frontera del realismo duro y del mágico.

    ¡Buen trabajo!

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Nicolás. Tanta lluvia, tanto océano... Un abrazo.

      Eliminar
  10. Un senégales en Lugo!!! No sabía la historia, pero al leer la tuya (que me encanta) y saber en qué te has inspirado.... jo, lo has clavado. Justo así, sólo que yo no hubiese sabido contarlo, no como tú.
    Felicidades.... y gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa historia sucedió hace sólo unas semanas. Qué comentario tan amable, Luisa. Muchas gracias. Un abrazo.

      Eliminar
  11. Sensaciones de impotencia, Luisa, eso es lo que me ha invadido a mi tu micro.

    Después he leído lo del chico senegalés, y ¿sabes? también he pensado que puede ser la historia de cualquier persona a la que le hayan robado los sueños. Los sueños y las ilusiones no combaten, no saben de batallas, ni de guerras, ...simplemente anidan en nosotros el tiempo que las fuerzas externas los dejan subsistir. Yo soy defensora de los sueños aún en las condiciones más adversas, pero es cierto que, a veces,..... todo parece perdido, aniquilado, hundido, robado, arrebatado.

    Besos Luisa y ¡buen texto el tuyo!

    ResponderEliminar
  12. Estoy de acuerdo, Laura, en que los sueños son fundamentales para tener motivación, ganas de vivir e incluso de resistir en tiempos difíciles. Pero cuando lo has apostado todo, incluso tu propia vida y la de tus hijos por un sueño y descubres que no merecía la pena...

    Muchas gracias por comentar mi historia. Y, por supuesto ¡que siempre nos guíen los sueños! Besos

    ResponderEliminar